Islas y océanos

Este tema está relacionado con las aventuras marineras y exóticas de Corto Maltés, aventurero incansable y vagabundo de los mares.

Como buen veneciano, el mar es parte integrante del imaginario de Hugo Pratt. Este tema está relacionado con el amor de Pratt por los viajes y por la literatura de escritores viajeros como Robert Louis Stevenson, Joseph Conrad, Herman Melville, Jack London, Ernest Hemingway…
Pratt, que gustaba de citar las palabras de Montaigne: «Habría que tener las botas en los pies y estar listo para caminar» puso en imágenes La isla del tesoro, la obra maestra de Stevenson. Pero fue sobre todo en la famosísima La balada del mar salado donde el autor dio lo mejor de sí mismo, apropiándose del universo de las islas y océanos.

Indios

Los primeros dibujos producidos por Pratt representan indios.

Eta pasión por los indios, en particular los del noreste de los Estados Unidos (iroqueses, mohawk) lo acompañó a lo largo de toda la vida. Pratt realizó magníficas acuarelas, inspiradas en las guerras indias y en la Guerra de la Independencia de Norteamérica.
El culmen de su genio gráfico llega con Wheeling, obra dedicada a una ciudad de Ohio presa de enfrentamientos entre blancos y nativos.

Militares

Hugo Pratt vivió los años de guerra entre diferentes pueblos y ejércitos.

En sus acuarelas se observa, no menos que en sus famosos cuadros, la fascinación que ejercía sobre él la belleza de los uniformes, con sus colores y sus características. Todas estas imágenes, las banderas, los escudos de armas e insignias de los ejércitos italianos, británicos o franceses, más que los fusileros senegaleses, representan un testimonio excepcional de lo que Pratt llamaba «la cultura militar».

Mujeres

Tema continuo en la vida de Hugo Pratt, fascinado por las mujeres de fuerte personalidad que, como él, tuvieron como credo la libertad.

Sus magníficas acuarelas sobre este inagotable tema están estrechamente relacionadas con sus viajes. Durante toda su vida de artista, Pratt rindió homenaje a mujeres soñadas y a mujeres realmente conocidas, a chicas con las que se topó en islas lejanas o a legendarios personajes sugeridos por la literatura y el cine, como Pandora, Louise Brooks, Hipatia, Boca Dorada y Shanghai Lil.

Ciudades

Hugo Pratt vivió en muchas ciudades: Venecia, Buenos Aires, Córdoba y tantas otras…

De padre francés de origen inglés, madre italiana de Venecia, abuelos judíos que habían salido de Turquía para trasladarse a Murano, es comprensible la atracción de Pratt por estas ciudades, estos puertos, símbolos de la fusión de las culturas. Con tales antecedentes, no es de extrañar que el maestro hiciera a Corto Maltés hijo de un marinero británico y una gitana, criado en el Barrio de la Judería de Córdoba.
Hoy sabemos que este personaje, surgido de la imaginación particularmente creativa de un artista fuera de lo común, pasará a la historia.

Desiertos

«Mi estilo actual es el resultado de toda una vida de búsqueda. He trabajado durante cincuenta años para llegar a dibujar como ahora. Me gustaría llegar un día a contar todo con una simple línea», dijo Pratt.

Esta pasión por la línea lo empujaba a apuntar a lo esencial. El desierto se había convertido para él en el escenario ideal para esa búsqueda personal. ¿Qué hay, en efecto, más difícil para un dibujante que dar vida a la línea del horizonte? Tal vez sea aquí, en ciertas imágenes de Los Escorpiones del desierto o de El hombre de Somalia, donde la magia del trazo de Pratt opera de la forma más sorprendente.